sábado, 16 de diciembre de 2017

Sindicatos acordaron con el Gobierno Nacional

Sindicatos acordaron con el Gobierno Nacional (pregunta)

Es muy llamativa la pasividad de los distintos sindicatos y gremios que hay en el país ante el proyecto de reforma previsional y laboral, que contempla la rebaja de la alícuota del 62% al 40% para el cálculo de las futuras jubilaciones de sus trabajadores.

     La rebaja mencionada representará decenas de miles de pesos menos que el trabajador recibirá al inicio de su período jubilatorio.

     Preguntas:

     ¿Es que los gremios y sindicatos han recibido "alguna compensación" de parte del Gobierno Nacional por su silencio?

     Ese "algo"...  ¿es a cambio de no mandar sus afiliados a protestar o manifestarse contrariamente en las plazas?

     Si recibieron o recibirán "ese algo" cuando se apruebe este nefasto proyecto, ¿lo sabrán las bases?

     ¿Cuáles serán las consecuencias para esos dirigentes por esconder este pacto o acuerdo (si lo hubo)?
   
     No sería la primera vez que el Gobierno Nacional utilice fondos de la ANSES para mantener callados y quietos a sus potenciales "quilomberos".

     ¿Será otra estrategia de Macri para mostrar ante el mundo un país pacífico y sumiso a sus descabelladas ideas reformistas que SÓLO atacan a los sectores de menores recursos, pobres e indigentes?

     ¿Por qué no reacciona el sindicalismo argentino? ¿O es que ya no tiene tanta representación como antes?

     La opulencia de muchos de sus dirigentes ¿sería la clave para entender esta sumisión al Gobierno y falta de respeto y obligación hacia sus representados y afiliados?

     ¿Oligarcas y sindicalistas de acuerdo? ¿Hubo tranza?


Imagen: Sputnik Mundo


viernes, 15 de diciembre de 2017

Reforma Previsional: Hablemos a calzón quitado

Reforma Previsional: Hablemos a calzón quitado

Este comentario está destinado al común de la gente, es decir, al ama de casa, al empleado, al jornalero, al jubilado, a quien quiera leer para informarse sobre lo que sucedió el 14 de diciembre en el Congreso de la Nación, en ocasión del debate que debía llevarse a cabo para aprobar el proyecto de ley de reforma previsional y laboral, que cuenta con media sanción de Senadores.

     No voy a entrar en detalles sobre la brutal y desmedida represión preparada desde temprano alrededor de la "casa del pueblo" (pues allí debaten ideas y proyectos nuestros representantes, los diputados nacionales), ya previendo que sin fuerzas de seguridad desplegada el proyecto de reforma previsional y laboral no se podía aprobar. Las "fuerzas del orden" enviadas ex profeso por el Gobierno Nacional se exacerbaron, y algunos hasta mostraron cierta burla y hasta muecas de orgullo por la puntería que tenían cuando disparaban en contra de los manifestantes. También debo reconocer que dentro del grupo de potenciales afectados por este polémico proyecto, no sólo había jubilados, empleados, amas de casa, etc. sino que hubo infiltrados anarquistas que siempre aparecen en estas manifestaciones populares dispuestas a crear más caos que el que ya existe.

     Algunos puntos claves para entender el por qué de tanto rechazo y bronca manifiesta por "el pueblo", y no sólo manifestado el último jueves en Plaza de los Dos Congresos, sino por los diversos y masivos medios de comunicación social y en la Internet.

     Lo que no se dice a "boca de jarro" son algunos de estos ítems del proyecto de reforma Previsional y Laboral que entran en conflicto con el actual estado de cosas:

     A - El Gobierno necesita fondos para cubrir alrededor de una tercera parte (1/3) de los intereses que está pagando por la compra de las LEBAC (Letras del Banco Central de la República Argentina). La persona que compra una LEBAC recibe un interés anual del 30%, esto significa casi o más de 10 puntos más que si hiciera un plazo fijo. ¿Quiénes compran LEBAC? Por supuesto que no son jubilados, ni amas de casa, ni empleados, ni jornaleros y mucho menos quienes intentan vivir con un subsidio. Los beneficiados de estas Letras son los inversores, los mismos banqueros, los financieros, las empresas privadas nacionales o internacionales, inversores extranjeros, etc. Es decir, el sector más pudiente, el de mayores ingresos y recursos.


     B - Mauricio Macri quiere "premiar" a la provincia de Buenos Aires por las excelentes elecciones pasadas en desmedro de las restantes provincias. La mayor provincia de Argentina tiene un descomunal déficit (los gastos son mayores que el dinero recaudado), y como estuvo en manos de otro partido años atrás, es necesario "recompensar" ese logro con decenas de miles de millones de pesos que van a salir (si se aprueba este proyecto) de ANSES. Las demás provincias pegaron el grito en el cielo, con razón. Se repetiría una vez más la hegemonía de Buenos Aires sobre el Interior.

     Para solucionar esto, el Presidente Macri tuvo una genial idea: convocar a todos los gobernadores de las provincias de Argentina y les planteó la necesidad de reducir el déficit que tienen todas esas administraciones (las provincias). Aquí cabe recordar, que las provincias son deudoras del Estado, es decir, el Gobierno Nacional le debe a las provincias varios cientos de miles de millones de pesos del famoso 15% de la co-participación federal (reparto de parte de los impuestos que recibe el gobierno por múltiples transacciones comerciales). Esta deuda que tiene el Estado con las provincias es de larga data, hace muchos años, y muchas de ellas han demandado al gobierno para que les pague en tiempo y forma ese dinero que ellos tenían comprometido en diversas obras públicas en cada una de esas provincias.

     Una vez reunidos en Casa de Gobierno, Macri llegó a un acuerdo con los gobernadores (excepto uno, el gobernador Alberto Rodríguez Saá de San Luis, ¡¡¡por no haber sido invitado!!!). El acuerdo incluía este abusivo, desproporcionado e inconstitucional proyecto de reforma previsional y laboral. Los gobernadores de cada provincia no quisieron perder nada de lo que les correspondía de deuda que el Estado Nacional tenía con ellas, es por eso que asumieron el compromiso de que sus diputados y senadores debían aprobar los citados proyectos de reforma: el tributario y el previsional y laboral. También el gobierno nacional les exigió a los gobernadores "que renuncien" a continuar reclamando al Estado la deuda por el 15% de co-participación federal. Es decir... algo de extorsión y un "apriete de bolas".

     Los gobernadores aceptaron las exigencias del gobierno nacional con el compromiso del Estado de devolver lo adeudado en cuotas y otras yerbas. A las provincias les vino de maravillas este acuerdo porque, de un lado se van a hacer del dinero que el Estado les debía, y por el otro lado, no tenían que aumentar más los impuestos a sus provincianos. El "paquete" se lo han pasado a los jubilados, a los empleados, a la gente con menos recursos. "¡Que se jodan!-, habrán dicho. Nosotros tenemos las cuentas en orden".

     Ellos, los gobernadores, no deben hacerse los desentendidos porque el acuerdo con el Estado Nacional incluía este "castigo" al sector más desprotegido de la sociedad.

     Tal es el trasfondo de este polémico proyecto previsional y laboral. Un proyecto que periodistas especializados y constitucionalistas (profesionales del derecho especializados en temas de la Constitución Nacional), califican como "mamarracho jurídico".



domingo, 3 de diciembre de 2017

Jubilados y pensionados... Alertas!

Jubilados y pensionados... Alertas!

¿Esta vez también el Gobierno Nacional va a dar marcha atrás?

     ¿Podrá Diputados cambiar este consecuente avasallamiento de derechos adquiridos y ataque a los que menos tienen, a los más desprotegidos?

     ¿Cuándo, de una vez por todas, se va a gravar la renta financiera? Y no me refiero a los ahorros de empleados, jubilados o amas de casa que, en la mayoría de los casos fueron juntados peso a peso durante muchos años de trabajo y esfuerzo para fines relacionados con la protección de su salud. Me refiero a los que tienen muchos, muchos miles y millones de pesos y en dólares, invertidos en plazos fijos, letras de tesorería del Estado o cualquier otro papel que anda por allí dando vuelta, generando jugosos beneficios mensuales y anuales para los más pudientes, económicamente y financieramente hablando.

     En este sector, el más privilegiado de todos, se encuentran dirigentes de los gobiernos nacionales y provinciales, banqueros, financieras, dirigentes de grandes corporaciones nacionales y multinacionales, legisladores, jueces, comerciantes, industriales, etc. Este es el sector que siempre tiene privilegios, al que nunca se le grava con impuesto a las ganancias.

     ¿Por qué sera? Por una sencilla razón: estarían gravando ellos mismos a su rentabilidad y capital. Una cosa está muy clara: estúpidos no son. Es más, yo diría que son descarados, insensibles y oportunistas. Por supuesto, es preferible atacar al sector que nunca va a protestar, porque no tiene medios para hacerlo, y está conformado por personas que son como ovejas mansas que aportan mes a mes de su salario para mantener toda esta sarta de aprovechadores y especuladores.

     Pregunto: ¿Por qué siempre al más desprotegido, al más desvalido? ¿Por qué siempre ese manifestarse con desprecio hacia este sector del que, seguramente, la mayoría de ellos nunca formará parte porque proviene de la clase social más acomodada, con mayor poder económico, y aristocrática del país?

     Supongamos este escenario: Estamos en una crisis hídrica y debemos TODOS restringir al máximo el uso del agua potable. En una familia, ¿a quiénes vamos a beneficiar primero? A los niños y ancianos, ¿verdad? Bien, si de la Patria se trata -y como se dice siempre para ganar votos y la confianza del electorado- consideramos que todos los habitantes de Argentina somos una gran familia a la que con el esfuerzo de TODOS debemos apoyar para salir adelante, deberíamos priorizar estos mismos dos sectores: el de la niñez y de la ancianidad.

     ¿Por qué para algunas cosas sí y para otras no? ¿Por qué para "salvar" a la Patria se deben saquear las arcas de ANSES para beneficiar a otros sectores que no se salvan solos? ¿Por qué siempre la mano en la lata antes de hacer funcionar las neuronas de manera creativa sin afectar a ningún sector de esa gran familia?

     ¿Por qué los embajadores y jueces no son sujetos de pago de impuestos a las ganancias por las extraordinarias dietas que poseen?

     ¿Por qué los legisladores y demás dirigentes de los gobiernos se ajustan sus haberes periódicamente sin pedirle permiso ni darle explicaciones a nadie? ¿Es que ellos son "dioses" o algo parecido? Por su accionar están muy lejos de serlo, bastante diría yo.

     ¿Por qué este avasallamiento empecinado a quitarle al que menos tiene, en este caso a Jubilados y Pensionados, para beneficiar al más pudiente? Este método es propio de las aristocracias y oligarquías.

     El Presidente ha engañado vilmente a millones de personas mayores prometiéndoles mejoras en los haberes y condiciones de salubridad. Lo ha hecho mientras se fotografiaba con una sonrisa sarcástica rodeados por esperanzados hombres y mujeres que han dado la mayor parte de su vida al trabajo y formación de sus familias.

     Es más, les ha prometido en campaña electoral, que les iba a dar el 82% móvil como salario mensual. Otra flagrante burla. Él no aclaró, ni a los jubilados ni a nadie, que el 82% -al que se refería el que iba a ser el Presidente de todos los argentinos-, era del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) y no el que le correspondería según el trabajo que ha realizado en su vida, el que ha ganado en sus últimos años. Un acto demagogo, otro engaño más... y van...

     ¿Por qué seguimos pagando con nuestros impuestos 2.500 millones de pesos por año para ver una pelota rodar en un aparato de televisión cuando hacemos agua en otros sectores de vital importancia para la seguridad tanto del país como de sus habitantes? Pareciera que tienen una pelota llena de pedos en sus cabezas que les impide pensar de otra forma que no sea en la importancia de poder ver un partido de fútbol.

     ¿Cuántos arrepentidos habrá en la próxima Navidad por haber confiado en entregar el poder y los destinos del país a un oligarca que prometió el oro y el moro a millones de personas indefensas, y luego, cuando logró su cometido, les dio la espalda y les está metiendo la mano en sus bolsillos, en sus salarios, en sus derechos adquiridos?

     Si el Gobierno estaba preocupado para que no se iniciaran más juicios en su contra en ANSES por errores en los cálculos de las jubilaciones, períodos no reconocidos, y otras fallas que fueron en contra de los beneficiarios, ¿qué sucederá ahora con esta QUITA en el porcentaje de reajuste mensual?

     Los jubilados y pensionados nacionales... ¿aceptarán mansamente que se avasallen sus derechos y beneficios adquiridos? Lo que pretende hacer el Gobierno Nacional es inconstitucional, se mire por donde se lo mire.

     En las próximas semanas veremos si el Gobierno Nacional encuentra la palanca de cambio para hacer "marcha atrás", de lo contrario... hummmmmm